Hacía frío en la gris mañana de octubre de 1993. El tren estaba por partir y Raúl dejaba aquel desolado pueblo del interior. Era una localidad de no más de 35 mil habitantes, donde todos se conocían y por lo tanto había que cuidarse al máximo en la manera de actuar…la libertad estaba sometida a estrictos prejuicios de una sociedad que aún vivía en el siglo pasado.

Raúl, sabía que ahora lo esperaba algo distinto. El viajar a la capital del país le prometía nuevas esperanzas, no sólo laborales sino también en materia sexual. Una polola a la que amaba mucho pero con la cual no pudo tener relaciones, pues ella quería mantener su virginidad hasta el matrimonio. Raúl estaba desesperado, con un pcoo más de veinte años y aún siendo virgen, su polla no podía más…necesitaba romper esta sequía, y en la capital estaba la solución pensaba.

En los estudios cumplió, pero un día comenzó a comprobar de que las mujeres le excitaban mucho, pero también había ciertos hombres que también lograban llamar su atención, le empezaron a gustar algunos bien definidos y se imaginaba que sentiría al compartir la cama con uno de ellos, como sería ser iniciado por una persona del mismo sexo, alguién que fuera tan hombre como él, que nadie imaginara su tendencia pero que en la cama pudiera hacerle sentir bien.

Nunca pensó en ser penetrado, sino que por el contrario se masturbaba constantemente pensando en que algún chico le tomaba su polla que había crecido bastante y comenzaba a chuparla hasta más no poder, luego veía a uno de sus tipos preferidos montados incansablemente sobre su miembro, hasta que mas no poder…

Fue allí donde apareció Internet, una vez que se conectó a esta red, comenzó a visitar paginas de sexo y llegó a una de gays, allí vió la sección de contactos y apareció un chico de edad similar y que vivía también en la capital…una semana de escribirse todos los días bastaron, y fue así como se citaron para encontrarse por primera vez. Raúl estaba medio nervioso y medio excitado, no sabía como era la persona con quién se encontraría en un lugar céntrico, llegó a la hora y allí se vieron…nadie dijo nada en ese momento, pero fue evidente que ambos se gustaron…caminaron hacia un parque desafiando a la gente, que sólo veía como dos hombres caminaban juntos, podíans er perfectamente dos compañeros de college o dos amigos, nadie podía sospechar nada… conversarón de todo y Carlos-como se llamaba el contactado- fue más audaz, llegando incluso a preguntar a Raúl si quería hacerlo o no…este respondió que si, pero la próxima semana…

Siete días después se juntaron y fueron a un lugar que había conseguido Carlos. Dejaron sus cosas en la salita, y Raúl comenzó a desvertirse lentamente, hasta quedar totalmente desnudo…Carlos no aguantó más y tendió a Raúl en el sofá donde comenzó a besarle todo el cuerpo, su lengua ardiente recorrió cada centímetro, deteniendose sólo en el pene…se levantaron y fueron a la cocina, allí Carlos tomó un frasco de dulce y lo echó sobre la cabeza endurecida de Raúl, empezando a lamer con unas ganas bárbaras, lo que no tardo en hacer que Raúl se corriera…pero aún le quedaba mucho por entregar.

Después de esto, Carlos lo invito a la habitación…Raúl se acostó boca arriba y Carlos tomó firmemente el pene para ponerlo sobre su hoyo, al principio costó la penetración, pero luego aquel orificio respondió a toda la vehemencia del salvajismo anal…Carlos no se detenía en su galopar sobre el miembro que ya se asfixiaba pero de placer, no tardó en venir una nueva corrida, que Carlos no desperdició pues sacó el pene y lo limpió con su lengua que cada vez parecía más ardiente y más mojada, bebió hasta la última gota de leche…pero aún había más, Raúl estab loco con esta primera experiencia y quería que no terminara nunca…Carlos no tenía problemas en seguir, lo suyo era disfrutar con un pene, y lo tenía a su alcance…

Carlos se giró y quedo boca arriba y empujó a Raúl al frente suyo, no hubo que hacere mucho para que el pene se introdujera de nuevo en aquel insaciable hoyo, ahora Raúl tenía tomado las piernas de Carlos con sus manos y besaba las rodillas mientras impactaba con fuerza y de frente numerosas estocadas de placer…fue allí cuando llegaron a un orgasmo múltiple…ambos chorros de leche expolotando, luego se abrazaron de frente frotando sus cuerpos y empapandolos de esa leche que ahora fue sólo una, se acariciaron y fueron juntos a la ducha…

Ahora, continúan viendose y sus citas se mantienen concertando a través de Internet, pues ni uno ni otro sabe nada personal, no hay telefonos ni direcciones, sólo el nombre y el mail.

En el próximo capitulo…Carlos y Raúl van a la Playa donde inician a un jóven amigo del segundo, que tiene una polla grandísima y que es muy tímido con las mujeres.

Riqui

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